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lunes, 30 de abril de 2012

Miradas...

La miro incansablemente... miro sus sutiles movimientos, sus labios que me incitaban a besarla justo en el momento en que los muerde inconscientemente. Su andar tan ligero y su voz...escucho esa voz  totalmente hechizante, como la de las sirenas que atrapaban a los marineros en alta mar... eso, conjugado con su belleza, hace de ella un ser hechizante, me atrapa con cada moviemiento suyo, tanto que me olvido  de mi misma. Tanto que la convierto en mis pensamientos, en mi placer.
      Su cuerpo es tan delicado, tan fino, tan intocable pero que no puedo dejar de imaginarlo entre mis brazos, arrancándole  la ropa que asfixia cada una de sus células... sí, ella existe totalmente desnuda, sin verguenza ni pudor, dejándose cubierta únicamente su hermosa espalda con el largo cabello negro y lacio, quieta ahí,  dejándose mirar sólo por mi.
      Y cada día era lo mismo, imaginar e imaginar cómo la poseía, cómo hacia que su alma se desprendiera de su cuerpo con un beso, con una caricia, me ponía nerviosa en pensar en su sonrisa, en el aroma de su piel, en la suavidad de su entrepierna...
      Pero todo eso eran puras fantasías, no podía tocarla, no podía ni siquiera insinuarle lo tanto que  me deleita su existencia, me acobardaba de tan sólo pensar en sonreirle, de dirigirle la palabra, pero no era para menos,  toda ella hacia que mis movimientos se entorpecieran, que me sintiera tonta, pero era inevitable mirarla, y la miraba más que nunca, con un afán para descubrir lo que escondía tras esa piel, quería saber si en su ser existía una pizca de aventura, quería introducirme en ella y desmenuzarla desde dentro, hurgar en su pecho, sentir su calor, saber como es realmente.
      Fije mis ojos en ella e imaginé el sólo roce de nuestras manos y me bastó para perderme en una fantasía en que múltiples escenas corrían sin detenerse, en la que sólo existíamos ella y yo...
      Me perdí tanto que no había reparado en que ella estaba viendo como mi mente volaba al verla, al reaccionar, vi en su rostro una expresión llena de confusión, como si al verme fantasear descubriera algo dentro de si, y mientras yo no sabia donde meterme y buscaba inquieta un puto fijo al cual mirar, a ella se le erizó la piel, su corazón latió con fuerza, perdió por un momento el control, y tuvo que fingir.

     Fue estresante, fue frustrarte, totalmente desesperante, desde ese momento por más que lo evitaba, nuestras miradas chocaban de repente y cada segundo que pasaba me sentía más tonta, -Tonta! tonta! te descubrió!- 

.... no sabía que hacer, de pronto todo ese deseo por ella se convirtió en nervios y desesperación, me atormentaba pensar en lo que ella pensaba, fue más que evidente para ella saber que me encanta y que daría todo por un segundo a lado suyo, me atormentaba imaginarla ignorándome por que no esta permitido, o porque su corazón no late de ese modo, jamás me imagine en esa situación, ¿cómo mirarla al otro día sin que se diera cuanta de que me tiene en sus manos?....
     
        ..... llegué y ella aun no estaba y mientras lo hacia me escondí tras las páginas de Anais Nin, hacia que leia, cambiaba de página pero no podía evitar mirar hacia la puerta, le rezaba a los dioses para que no llegara y poder olvidar esto, pero no, ahí estaba cruzando la puerta, tan bella como siempre, con su bolsa colgando del brazo, con su cabello suelto, con un maquillaje sencillo, con su facha de diosa del olimpo, con su porte de niña fresa ... con su imagen que me embelecía, que me suspendía, que me perdía de nuevo que me hacia olvidarlo todo, que.... me hizo recordar que muero por ella.... pero de alguna manera tenia que evadir mis deseos de mirarla.
      Pero no pude evitarlo y la  miré por ultima vez, y cuando lo hice fue como si el tiempo se detuviera, como si ella poseyera un control con el que le puso pausa a los movimientos de los demás, sólo eramos ella y yo y me hizo sostenerle la mirada hasta sentir como penetraba en mi pecho y como una corriente eléctrica recorría por todo mi cuerpo, se me erizó la piel, me sudaron las manos, mis piernas temblaban, me empecé a poner nerviosa, pero no podía dejar de mirarla, algo me estaba diciendo al verme de ese modo, escuchaba susurrar en mis odios "yo también te deseo" pero sus labios no se movían, no había palabras ni sonidos en el aire, surgió una comunicación que bastaba vernos un segundo para decirnos todo.
 
     Pero ¿y ahora qué? me preguntaba incansablemente, porque no sabia qué pasaría, no sabia si sólo era un juego, no sabia absolutamente nada de cómo se darían las cosas después de ese día, pero supuse que no pasaria nada, así que esperé a que la mayoría se fuera y empecé a guardar mis cosas para irme, pero justo cuando iba a colgar la mochila en mi hombro escuche su voz diciéndome: -Espera, que quisiera que....-"  aun no terminaba la frase y mi sangre ya estaba hirviendo, me perdí por unos segundos y tuve que pedirle que me repitiera la pregunta... -¿Que si me ayudas a llevar esto?- y como un autómata sólo pude asentir y tomar los libros, su bolsa y empecé a caminar atrás de ella.
      Nos dirigíamos a los cubículos donde tenia su oficina, subimos por las escaleras y después de cinco pisos yo no podía con mi alma, pero me tomo del brazo y me sonrió, y aunque  eso me hizo perder el poco aliento que me quedaba seguí sin importar sentir morir por dentro.... caminamos por un pasillo muy estrecho y obscuro y  tuvo que ir adelante de mi, yo no podía ver nada mas que su redondo trasero contoneándose provocativamente, no podía evitar saborearlo, quería tocarlo, quería besarlo, quería....
     ....cuando por fin llegamos a la oficina, lo primero que hizo fue quitarse su chamarra roja, después me dijo que dejara las cosas sobre el escritorio y me invito a tomar asiento.... se paseo por la oficina acomodando papeles y más papeles, y mientras lo hacia me volteaba a a ver con una sonrisa traviesa, yo tenia las manos empapadas y apunto de vomitar mi alma, me empecé a llenar de sensaciones que entorpecían mis palabras... se empezó a quitar la ropa.....

      Por un segundo me quede paralizada, pero una parte de mi empezó a olvidarse de la pena y del nerviosismo, me levanté de la silla pero me pidió que me quedara sentada, que no me moviera, se acerco muy despacio desabotonándose la blusa dejándome ver poco a poco su abdomen blanco y terso, abrió las piernas y se sentó en las mías acomodando suavemente sus caderas, empecé a sentir cómo palpitaba mi entrepierna, cómo mi corazón latía con fuerza y rapidez... puse mis manos en su cintura y la apreté hacia mi, movió ligeramente su pubis rozando la mía y me empezó a besar... mis manos recorrieron por debajo su blusa cada rincón de su espalda mientras nuestros labios se conjugaban, sentí cómo poco a poco su piel saltaba de excitación, sentí cómo todo su cuerpo me pedía mas caricias, mas besos, sentí las ligas del sosnten y le quité la blusa, sus senos eran hermosos y firmes y los besaba, los tomaba, mordí sus pezones, mordí su cuello, se echo para atrás y lamí su abdomen... la sangre fluía con fuerza y tuve que pararme, la sostuve entre mis brazos y enganchó sus piernas a mi cuerpo... un quejido salio cuando la puse contra pared, pero seguí besándola, seguí recorriendola, llegué al pantalón y lo abrí derritiendome por dentro, metí mi mano y sentí  el vello crispado y espeso, con mis dedos abrí sus labios  y acaricie su vulva, la humedad que había dentro de ella me produjo un orgasmo, pero ahora yo tenia el control.
     La acosté en el suelo, le quite el pantalón, la pantaleta, estaba totalmente desnuda, yo estaba entre sus piernas, acaricie sus muslos, sus ingles, bese nuevamente su boca, baje por sus pechos, pase por su abdomen, lamí su ombligo, llegué a su sexo y empecé sentir nuevamente esa corriente eléctrica por todo mi cuerpo... sus pies arañaban mi espalda, se retorcía, levantaba su pubis, tomaba mi cabeza con sus manos para arrancarme el cabello, yo lamia y lamia, y mi lengua se deleitaba cada vez mas con el sabor de su sexo... me pedía "más", gemía, me apretaba, quería gritar, me decía con una voz ahogada en sus agitadas respiraciones.... -Sí...ahi! ...ahi! ....ah!... ah!!.. ahh!!!!!!- y  su voz estalló al instante en que una oleada de orgasmos la poseyó, su entre pierna sudaba tanto que mis manos resbalaban, su cuerpo bailaba al ritmo de mi lengua..... y cuando no pudo más....bajo suavemente su pubis sobre mis manos y por ultima vez, le bese su sexo ...

     Inhalaba y exhalaba con rapidez, su pulso estaba demasiado acelerado, yo quería seguir entre sus piernas pero ya no podía, me recosté y sentí como mi boca hormigueaba, mi cara estaba empapada de ella, sentí como mi pecho se hundía, la miré y vi su rostro extasiado, se mordía los labios y suspiraba, estaba muy fatigada, y poco a poco empezó a recuperarse.... ella quería más.

    ...pero por fin, una batalla entre dos cuerpos que se habían deseado tanto habia terminado.... aunque la guerra seguiria por varias horas más.